
Como salido de una historia de ciencia ficción que bien podría haber escrito Isaac Asimov, ASIMO ha intentado una nueva tarea: dirigir a la orquesta sinfónica de Detroit.
Frente a una platea repleta de invitados y con todas las localidades vendidas, el conocido robot ASIMO, de Honda, presentado originalmente en el año 2000, condujo un pasaje de “El sueño imposible”, y tuvo el placer de darle instrucciones al prestigioso celista Yo-Yo Ma.
ASIMO no es un robot inteligente, pero puede desarrollar algunas funciones interesantes, como reconocimiento del ambiente que lo rodea, puede distinguir diversos sonidos y la fuente de donde provienen, y está dotado de un sistema de reconocimiento de expresiones faciales.
El futuro de la robótica está cada vez más cerca, aunque la inteligencia artificial esté, quizá, mucho más lejos aún.













